---------------------Jacinto Molina y una anécdota como guionista.

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(Volver a la entrevista a Paul Naschy).

Yo para escribir necesito el ruido de la ciudad. Hasta me he ido una vez, para escribir El huerto del Francés, a la cierra de Madrid, aislado, en un sitio maravilloso, y nada, que me he vuelto a por el ruido.

Y hay una anécdota curiosa. Hay una película mía, El espanto surge de la tumba, que fue el origen de una empresa de producción, y que en America y en Alemania, por ejemplo, se ha convertido en película de culto, con cuatro ediciones de lujo y tal. Pues esta película, un productor español, José Antonio Pérez Giner me llamó por teléfono y me dijo “Paul, ¿Tienes un guión?”, “Pues no, hombre, que no los tengo como churros”. “Pues necesitamos un guión”.

Nos reunimos en una cafetería y me dice “¿No tienes nada?”, “No, ¿para cuando es?” “Pues vamos, tienes dos días para escribirlo”. “No, hombre es imposible escribir un guión en dos días”. Me dice: “A ver, cuéntame alguna idea que tengas más o menos en la cabeza”. Y yo empecé a pensar y le digo “Pues mira, un brujo medieval, le cortan la cabeza, se la quieren unir, resucita, se encarna un follón, y tal.” “Bueno, anda, cojonudo, escríbelo y ya”.

Pues vamos, que me encerré en mi casa, absolutamente drogado con centraminas, me puse hasta el coco, que no había otra solución, me encerré en mi despacho, estuve todo el día, toda la noche y todo el día siguiente, y a la otra mañana apareció el director, que era a recoger los papeles, y me dice al entrar al despacho: “¿Y? ¿Qué tal el guión?” “No tengo ni puñetera idea, llévatelo y que sea lo que sea, no hay otra cosa”.

Bueno, pues eso hizo que se montara una empresa que duró años, que un banco holandés ponga dinero, y la película se estaba rodando al mes. Y está muy bien: muertos vivientes, vampirismo, brujería... Y además está rodada en mi casa de la sierra, para abaratar la película. Apurao te veas pa que te lo creas.