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El
Hombre de los Ojos de Rayos X
Título
original: X
Guión: Robert Dillon III y Ray Russell III (Este último
es el autor de, entre otras, Mister Sardónicus)
Dirección: Roger Corman
Protagonistas: Ray Milland, Diana van der Vlis, Don Rickles, etcétera.
Estrenada en 1963.
Nota
relacionada:
"Es un problema tener ojos", por Beto Cortés
(Bajar
en Word)
El
hombre de los ojos de rayos X es una película de Roger Corman.
Tiene muchas características que llevan a destacarla entre la obra
de este animalito: La historia está estructurada de una manera
muy sólida; el trayecto del personaje principal, el doctor Xavier,
muy bien interpretado por Ray Milland, es siempre sorprendente; Realmente
se pusieron las pilas con el guión... Qué se yo, está
buenísima. Vamos a ver algunos puntos salientes:
1-
Podría leerse toda la película como un largo Flash Back,
el relato que cuentan unos ojos arrancados. Las dos primeras tomas muestran
ojos. Uno suelto, mirando a cámara, y el otro flotando, con el
nervio a rastras, en un frasco de formol. De ahí a un clásico
espiral giratorio ultra pop, luego toda la película, hasta llegar
a la última toma: un congelado del rostro de Ray Milland, las cuencas
vacías de los ojos recién arrancados. Como si la película
fueran los recuerdos de esos ojos ya separados de su humano. (Todo esto
aparte de que, luego de haber visto esos ojos sueltos y al terminar los
títulos, la primer imagen es un plano detalle de los ojos del protagonista
moviéndose hacia uno y otro lado, según las órdenes
de su oftalmólogo).
2-
Si bien los recursos utilizados para diferentes cosas son desparejos,
(creativos, baratos, berretas, esas mezclas de dibujito y círculo
con que ve los interiores de la gente, etcétera) hay un recurso
narrativo espectacular. Cuando el Dr. Xavier está internado, se
despierta y habla con sus colegas. Los vemos en subjetiva, y al terminar
la charla le dicen que cuando pueda ver va a estar mejor. Remata con un
corte a plano del doctor: tiene los ojos vendados.
3-
Los giros sorprendentes de la trama. Si hay una contra en muchas películas
clase B, es que son bastante previsibles. No se me echen encima los fanáticos
bizarreros, pero generalizando a lo bastardo, las sorpresas que ofrecen
estas películas tienen más que ver con los recursos utilizado
para el relato, o con ciertas absurdidades más que simpáticas,
que con el devenir de la trama. En este caso, tenemos varios grandes momentos
de giro en el trayecto del protagonista, que además de aportar
gran movimiento, no atentan contra la organicidad del relato.
a)-
En primer lugar, el que sería el punto de giro propiamente
dicho entre los actos 1 y 2: la muerte del oftalmólogo amigo.
No solo sorprende que muera, sino la forma en que está narrado
ese accidente. Sucede con mucha naturalidad y resulta muy verosímil.
b)-
Este no lo marco por sorprendente, pero es muy inteligente la forma
en que se muestra: digo, era casi obligatorio que empiece a ver
chicas desnudas, (sí, sí, también hombres,
pero como el protagonista es varón, lo primero que pide es
que vea minas). El asunto es que, una vez que el guionista sabe
esto, tiene que decidir las circunstancias en que se produce esa
visión. Y esa circunstancia está muy bien elegida.
Mientras se desarrolla una subtrama, la de su romance con la doctora,
van juntos a una fiesta. Y allí, una vez que una rubia lo
saca a bailar, se le produce el sueño de todo muchacho. Pero
en lugar de desarrollar una simple escena babosa, termina generando
un paso de comedia donde ve bailando a muchachas y muchachos en
pelotas, sonriendo y haciendo comentarios para sí porque,
obviamente, nadie está al tanto de lo que ven sus ojos. Este
paso de comedia tiene el mismo efecto en el espectador que el objetivo
de la doctora al llevar al Dr. Xavier a la reunión: un descanso,
un respiro en una historia bastante agobiante.
c)-
Luego de la desaparición estratégica de Xavier, reaparece
presentado por Crane (Don Rickless, actor de larguísima trayectoria,
que conducía su propio programa, The Don Rickless Show, y
al que se vio hace unos añitos en Casino, de Scorcesse, además
de hacer la voz del Señor Cabeza de Papa en las dos Toy Story),
anunciado como vidente. Eso de por sí hace un interesante
juego de palabras con el "problema" del doctor. Pero además
ese giro de un personaje hiper serio, un científico groso,
en un freak, el señor Mentalo, es un muy buen golpe de efecto
e inaugura una nueva estética para el comienzo del acto 2.
Cuenta que el doctor sigue con su experimento, cuenta que no está
en contacto con la comunidad científica, y sugiere, (luego
confirma), que está en la quiebra. Ese violento cambio de
escenario (de un contexto científico a uno de parque de diversiones
freak) es un paso fuerte, arriesgado, y eficaz. Además de
la utilización de los juegos del parque para puntualizar
el vértigo de esa mirada descontrolada, que encima anticipa
el accidente que va a llevar a Mentalo a su nueva ocupación.
Todo encaja con todo.
d)-
Y luego de presentado el nuevo Dr. Xavier, dan un paso más:
lo convierten en curandero. Este paso inaugura un extraño
espacio de confluencia: ser curandero junta el pasado de Xavier
con su futuro próximo. Están mezcladas la medicina
y la religión. Un curandero que cura con la mirada. Y es
en dirección a la ciencia hacia la que va a escapar luego
Ray Milland, a partir de la llegada de su colega, la doctora Fairfax.
Ahí es donde queda claro que su objetivo es conseguir billete
para seguir investigando, para armar su laboratorio y perfeccionar
y manejar su invento. Ahí es donde decide ir a buscar el
dinero a cierto lugar, más allá del desierto...
e)-
Después de su fracaso final en el casino, huye. ¿Y adonde
lo hacemos llegar? Bueno, está bien, a una parroquia típica
yanqui, con un predicador comiéndole el cerebro a un grupo
de creyentes. Perfecto: después de las instituciones (la
fundación científica, la policía), la orden
de arrancarse los ojos se la da Dios.
3-
El pesimismo respecto de las instituciones y las implicancias metafísicas
de este relato. No son obligatorias para una historia fantástica
de esta índole. Quiero decir: sería muy fácil desarrollar
una historia así sin estos elementos. Y que la filme Corman.
Eso es lo que hace más interesante y llamativo que los hayan
incorporado. "El Horror", podría decir el Dr. Xavier
cuando empieza a ver en la profundidad del universo, cuando ve que tras
cada capa se le presenta otra nueva, hasta perder el sentido de lo que
ve. Este ciego por la inversa no se detiene en asustarse porque ve mucha
luz, sino que lo que ve lo llena de un miedo mucho más ancestral
y profundo. Y las instituciones no solo están arrugando ante
esa visión, sino que hasta lo condenan por salvar gente, le impiden
curar y ayudar. Tremendo, che.
Obviamente
nos detuvimos en unos pocos puntos, y no los analizamos con mucha profundidad.
Pero bastan como justificación de la admiración que nos
provoca esta película, y este guión. Tanto que hasta suspendemos
nuestra prosternación ante el trabajo de luz, los movimientos
de cámara y el arte.
Y
queremos que estas líneas sirvan no solo como lectura de la película,
sino para que nos abran a otra lectura: este texto escrito por el Beto
Cortés. Un texto del que no voy a hablar mucho porque para qué,
si clickeando aquí les aparece, en el cual se presentan unas
cuantas tesis, asomando tras la que aparece a primera vista: Que en
realidad el ojo es un esfínter que caga luz.
(Ir
a: : "Es un problema tener ojos", por Beto Cortés)
Mas
información sobre la película: http://us.imdb.com/Title?0057693
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