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Es
que si, en medio de un caos de esos que pueden generarse en los cerebros
humanos, el chofer de dicho órgano se pasa dos tardes clavado frente
a una pantalla por la cual desfilan La Isla (Seom, Kim Ki-duk, 2000),
3 Iron (Bin-jip, Kim Ki-duk, 2004), Oldboy (Park Chan-wook, 2003), y Cut
(Park Chan-wook, 2004), no podemos pretender que el cóctel que
salga sea dulce. Pero, la verdad: ¿No son horríbles los
cócteles dulces? Es así, nomás: bienvenidos a los
problemas que producen estas cuatro películas coreanas cuando se
las combina con nuestro amigo y colaborador Beto Cortés.
Hay que recortar, hacer de a poco y a retazos, apretando sin abarcar una producción
que desconozco. Estoy ocupado en no pensar sobre mi delicada situación
económica mezclada al amor perdido: nada mejor que ver películas
coreanas. La Isla, 3 Iron, Oldboy, y Cut. Este es el fragmento para no consumir
locura hoy y solo por hoy, pero primero lo primero. La Isla y 3 Iron son del
mismo director de Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera,
un tal Kim Ki-duk alguien muy ocupado en esconder tras el silencio y la foto
una forma de narrar apoyada en lo absoluto de la imagen, no es casual, esto
me lo chusmean, que este tipo venga de la pintura, una estructura de relato
primaria y muda. No es mi intención contar de qué se trata cada
film, sino destacar algunas cosas, como si ustedes hubieran visto las películas.
Destacar el silencio, lo que no se dice, es entrar en un campo raro, no es
sugerida la trama, es directa por beneficio de la acción, esa amiga
inseparable del buen cine, pero la mudez me deja un tramo para interpretar,
para que yo hable de esto que no se puede decir y que en realidad no se que
es, me lo imagino. La capacidad de expresión vía lenguaje esta
cuestionada en estos dos casos, parecería que no hay nada que no pueda
decir la imagen. Me empiezo a instalar entonces en el mundo de la sensualidad,
a manejarme con impresiones negando mi competencia como hablante, me vuelvo
agramatical por negación de frases y miro. Y todo esto sucede frente
a la presencia del amor, de eso se trata todo, se desvanece la palabra y el
animalito suelta la cruda realidad de un sentimiento hipervalorizado que al
decir de Hartley algo seria así “la vida es una ciénaga
oscura un pozo donde van a para los sueños rotos. Entonces uno se enamora
y enamorarse es como clavarse un picahielos, uno le entrega el corazón
a otra persona para que esta lo haga pedazos” y lo digo sin resentimientos,
con la mejor onda o sea de todo corazón.
Puesto a suponer pinta el incesto la chica del bote no es la hermana del pibe
de la casita amarilla? ningún dato me lo confirma solo mas adelante
cuando veo Oldboy confirmo que esta hipótesis tiene cierta dirección
por que si hay algo que no se puede decir es que me transe a mi hermana, el
silencio da permiso y para subrayar aparece sangre, el color del sexo. Y mas
que sexo hay mímica sexual aprontes adolescentes o infantiles, una
búsqueda dramática por culposa , en La Isla se plantea de la
mano de la promiscuidad y el desapego, en 3 Iron no llega a consumarse el
acto, cierta fuerza espiritual se los impide.
Park
Chan-wook, director de Oldboy y Cut, (el mediometraje coreano que forma parte
de Three... extremes), es la contrapartida o la otra mitad de la naranja que
forma con Kim Ki-duk, extensos parloteos rociados de sangre bucean en el gran
pecado del incesto llevando al fondo de la miseria humana a seres que se mutilan
en el anhelo de tener un alma o simplemente saber de que carajo se trata esta
vida.
Con una base de crueldad meditada el discurso amoroso aparece en un intento
poco feliz de juntar los trozos de cuerpo que bajo la consigna del amor fueron
quedando en el camino.
Oldboy y Cut son una especie de quirófano, donde los planos quirúrgicos
se destacan arrancando dientes y yugulares cortando lenguas o ahorcando hijos
para llegar a impedir que se hable y nuevamente estamos donde partió
Kim Ki-duk dejar de hablar. Estos planos de operaciones sin anestesia me recuerdan
la pornografía, ese lugar de educación sexual, con sus encuadres
ginecológicos queriéndose meter en culos y vaginas en un carnaval
anatómico de la escena primaria y acá lo mismo pero disfrazado
de venganza o injusticia hasta que los personajes caen en la incontinencia
verbal para estrangularse con su propia verdad y ya no dicen, y bueh entiendo
que algún tipo de comentario, antes de expresarlo, exija la firma de
la mutilación en un alma partida.

Los dos mundos
Para que estas formas sobrevivan es necesario crear mundos particulares con
sus propias reglas, leyes, moral y tutti le fiocci que den como resultado
natural arrancarse los organos o desaparecer en medio de una celda. Mundo
particular, con la sintaxis de la crueldad o la pureza.
Estos mundos personalizados son castigadores, tienen ese doble movimiento
que genera atracción y rechazo para ir construyendo la claustrofobia
de la angustia, boca cerrada, mundo cerrado para Kim Ki-duk, mundo cerrado,
ahogado en sangre para Park Chan-wook. Parece más un lugar para pecadores
que el grato pasaje por la vida.
El tema entonces llega a un sitio sin salida por lo menos una salida tradicional
que devuelva al héroe entre nosotros después de atravesar las
pruebas, esta sin salida se resuelve simbólicamente o con la creación
de un nuevo espacio en pocas palabras termina una historia para dar paso a
la arbitrariedad de otra y eso lo tenemos que tomar como final concluyendo
que en el tema del amor puede pasar cualquier cosa en general la mas inesperada.
Se puede pensar, por lo menos hacer el intento, y establecer alguna relación
entre estos mundos mas allá de la arbitrariedad, en ese sentido veo
estos sistemas relacionados, haciendo referencia uno de otro pero torcidamente.
Quizá el mundo uno interpreta al mundo dos o viceversa; se reconstruyen
usando retazos o fragmentos o referencias del otro, como en el sueño,
y francamente distintos constituyen unidad en el film.
Y aquí me tiro a la pileta con esto del hablante y la agramaticalidad
de las pelis que no son libros pero son documentos por lo tanto ser leídos
les cabe, como relato sobre una cinta plástica. Y en estos que ví
la frase verbal no corresponde a la nominal se va de la gramática universal.
Por eso el churrasco violó a Isabel Sarli, por que la vio navegando
entre ese tipo de reglas. Bueno en estos filmes los relatos iniciales mutan
en algo, no incomprensible, sino de otro relato, yo desconfío y los
toco con un palo así de lejos, los noto consistentes, pero separados,
me disculpo por lo melancólico de mi agramaticalidad. En el “churrasco
violó a Isabel Sarli” tenemos que hacer un esfuerzo para leerla
como oración en estos filmes el relato lo construimos luego.
Parece difícil en este clima encontrar esa parte de la sexualidad que
llaman erotismo entre tanta carne volando, tanto salir de la oración
normal y permitir que lo arbitrario conciba su estética, por zarpada
que sea, aceptar de algún modo que este discurso sobre el amor en los
humanos se requiere de un sexo cercano al crimen o la perversión para
afirmarse en la seducción que pide a gritos la insistencia en la sangre.
Aunque por mas litros que tiren nunca estarán libres de pecado.

La
Sangre
Lo blanco es bueno, lo negro es malo, lo rojo caliente. la sangre es un líquido
complejo, un producto fisiológico, un medio de transporte de lo bueno
y lo malo, la comida y el veneno viajan entubados para restaurar tejidos o
terminar en el inodoro.
En un principio lo que mas me sedujo de algunos filmes fue la gran cantidad
de sangre que inundaban los cuadros y que subrayaban, eso lo ví luego,
diferentes conceptos de los directores. Ví muchos rojos y hasta negros
salir a chorros de cabezas, brazos, conchas, gargantas, etc, etc.
La sangre se transformó en una marca visual dificil de pasar por alto,
se independizó del lugar en el film para ser un personaje en si mismo,
con mayor o menor densidad, diferentes tonos como ya marqué, avanzando
hacia el exceso que no deja de ser una parte del placer muy vecina del horror.
En el caso puntual de estos cuatro relatos sexo y sangre se alimentan. En
La Isla debo tomar algunas escenas como un acto desesperado y nuevamente mudo
de expresar el amor. En Cut el vampirismo como otra referencia sexual para
mí porque Drácula era mujeriego y me da la sensación
que la escena final es tan caliente como el líquido que derrama. En
Oldboy el personaje principal pide que los cuerpos sean repartidos incluso
el propio y les aseguro que sale sangre cuando uno se corta, sea por amor
o culpa. Y llego a 3-Iron donde la cantidad de sangre es mínima y el
acto sexual no se concreta enviando a los personajes a una dimensión
espiritual de pureza enrarecida e infantil, se besan cuando el hombre mayor
se va, menos sangre menos sexo. Hay dos aspectos entonces, la sangre como
resaltador y los chorros tecnológicamente mejorados para el placer,
visual, en esta obsesión de crear un nuevo ser echo de plasma.
Así voy terminando el día, muy confundido por todas estas cosas,
que también arbitrariamente se me ocurren y donde corro el riesgo de
creermelas, como si al hablar de sangre y sexo pudiera decir certezas, nada
mas lejano a la intención de este documento. Con todo cuidado dije
lo menos posible sobre la trama de estas pelis para que ustedes pasen por
el trance de verlas.
En definitiva disfrace mi propio silencio con la verborragia y la intuición
del miedo que me dieron ciertas escenas. Ustedes saben que cuando uno se asusta
dice cualquier cosa. Les deseo que tengan un feliz día.

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