--------Batman del futuro: El regreso del Guasón.----Por Christian Busquier.

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Un dibujo animado para ir a revolver las bateas de infantiles en los video clubes, que explora lo mejor de un cómic clásico, revitalizando los elementos del film noir y la novela fantástica. Batman está de vuelta, entre Sam Spade y El extraño caso del Dr. Jekill y Mr. Hyde. Dirigida por Curt Geda.

(Bajar en Word)



"Capas, disfraces, ser héroe, bah!, cosas de niños."

(Tim Drake. Alias Robin. El regreso del Guasón)

Hay un antecedente. Siempre los hay. Como siempre hay un comienzo, aunque los finales sean mas inciertos. Reza la leyenda que un merodeador nocturno recorre las calles de la gran ciudad. Busca venganza. Las calles, oscuras y antiguas, pertenecen a Ciudad Gótica. El nombre del merodeador: Batman.

Hyde. Oculto.

Es el futuro. Ciudad Gótica necesita de un héroe nuevamente. Bruce Wayne vive su retiro en la oscuridad de su mansión. Ya pasó los 70 años y su rostro es un mosaico perfecto de arrugas y cicatrices de aventuras pasadas. Es el pasado, un peso indefinible que tiñe de oscuro la memoria del hombre, del héroe, derruido y oxidado. Las calles lo llaman, susurran su nombre pidiendo ayuda. Y él sabe que no puede negarse. El justiciero enmascarado debe retomar vuelo y adueñarse de la noche. Una vez más.

"Seguimos el rastro hasta Arkham, que quedó abierto como una herida mal curada..."

(Bárbara Gordon. Ex Batichica. El Regreso del Guasón)

Hablemos de BATMAN DEL FUTURO: EL REGRESO DEL GUASON...

Es el futuro. Es Ciudad Gótica. Bruce Wayne, el antiguo Batman, ahora "el viejo", intenta recuperar el control de Empresas Wayne, donde gansters modernos se ocultan tras uñas cuidadas y cabellos engominados. Se ocultan. Toda la saga del murciélago trata de eso: lo que se oculta. Lo que llevamos oculto bajo la piel, bajo nuestro inconsciente, que aflora de manera monstruosa, la mayor de las veces.

La ciudad. Un marco tan implacable como la noche, remite directamente al llamado film noir. Esos policiales tortuosos donde no hay inocentes y todos pagan un precio muy alto. Donde las formas se diluyen entre las sombras, casi expresionistas, donde lo trágico pende sobre las cabezas de sus protagonistas. El detective siempre es víctima y victimario y nunca sale ileso. Batman es un detective. De la talla de un Sam Spade o de un Phillip Marlowe.

Es el futuro. Las calles apestan. Bárbara Gordon, antigua Batichica, ahora ocupa el lugar de su padre como Comisionado de policía. Como un ciclo sin fin el héroe vuelve a las calles, a merodear entre sus sombras. La cara que viste la máscara es la de un joven de 17 años llamado Terry McGinnis. Un chico con prontuario y tan mal genio como el "viejo". Ahora son un equipo. El viejo sale de su retiro para poner orden. McGinnis pretende saldar su deuda con la sociedad y pone su cuerpo. La aventura comienza.

Es el pasado. 1939. Los pulps de la época como La Sombra o El Araña otorgan el marco ideal. Detective Comics Nº 27. Bob Kane da a luz su exitosa creación sobre un detective que resuelve casos contra pintorescos maniáticos utilizando cerebro y puños, carente de superpoderes y creador de distintos artilugios de defensa. Batman.

Es el presente. El antecedente. 1993. El sólido y contundente film animado titulado BATMAN: LA MASCARA DEL FANTASMA, de Eric Radomsky y Bruce Timm, es la resultante del éxito de la serie animada BATMAN: THE ANIMATED SERIES. Ambas cosas son mas de lo que aparentan. Un programa televisivo y un film que por primera vez, como la obra de Tim Burton sobre el murciélago, abordan al héroe de manera mas fiel a los primeros comics de Kane. Aportan tramas y conceptos solo conocidos por los seguidores de las historietas, como la tirante relación entre Batman y su pupilo, los tétricos corredores de Arkham Asylum, la torturante esquizofrenia de Harvey Dent y su sufrida transformación en Two Face. Los casos policiales típicamente de enigma y pesquisas se mezclan con los freaks clásicos de turno: El Guasón, el Pingüino, Gatúbela, Capitán Hielo... La galería es tan pintoresca como interminable.

El diseño de los personajes es simple, trazos de línea clara como el estilo del dibujante Hergé y sus seguidores. Historias cuidadas en detalle. Trabajo de luces y sombras con reminiscencia directa al cine negro. Los tonos oscuros se advierten tanto en la forma como en los contenidos. La figura del murciélago detective se remarca. No es la visión kistch del personaje de la serie televisiva de los 60’s con Adam West y George Romero. No hay ingenuidad alguna. Síntesis narrativa y visual: utilización de recursos como el flashback o la voz en off. El protagonismo de perdedores dentro de una trama compleja como en el episodio EL HOMBRE QUE MATO A BATMAN. La importancia de la investigación policial. La vida pasional del héroe: es amado, es traicionado, es odiado.

Antecedente. Al espíritu original del comic de Bob Kane se le suma la mirada contemporánea de otro creador importante en materia de historietas: el guionista y dibujante Frank Miller, creador de The Dark Night Returns (El Regreso del Caballero Nocturno), donde un Batman sexagenario vuelve para una última limpieza de su amada Ciudad Gótica, y Batman Year One, que recorre los pasos de un joven Bruce Wayne, futuro murciélago encapuchado. Batman se ha vuelto adulto.

La serie animada también repara en una continuación importante y fundamental para comprender el filme que nos interesa. Si bien Batman continua su lucha contra el crimen, sus ayudantes van cambiando, jubilándose por así decirlo. El archifamoso Ricardo Tapia, para las versiones castellanas, deja su puesto a Tim Drake, pero las cosas no son tan sencillas: la muerte y la tragedia son designios fundamentales en los personajes. Es el Guasón quién advierte con sorna que siempre le pareció que un héroe debe tener algún elemento de tragedia en su pasado... Siempre presente eso de que ningún personaje sale indemne. Si Bruce Wayne es un hombre torturado, la relación con sus subalternos es tan torturante como la que se establece con aquellos a los que combate.

Lo sobresaliente de la serie animada, de la posterior LA MASCARA DEL FANTASMA y de BATMAN DEL FUTURO: EL REGRESO DEL GUASON, es que le otorgan al personaje una dimensión humana que se ajusta con el tono negro de lo que el héroe debe enfrentar. Una mezcla de sadismo y perversión, siempre latente. Oculta.

Hyde: oculto. Nuevamente el pasado. 1886: Robert L. Stevenson publica su novela El extraño caso del Dr. Jekill y Mr. Hyde. Allí plantea un problema filosófico y moral: el del hombre movido por deseos opuestos, habitado por dos intereses irreconciliables, para finalmente descubrir que el hombre no es uno, sino dos. Esto es universal.

"Con su último acto de crueldad nos manchó a todos con el asesinato. Pensándolo bien, sí, es el Guasón quién rió a lo último."

(Bárbara Gordon. El Regreso del Guasón)

Tim Drake fue uno de los Robin. Tuvo su momento de gloria, solo que el ocaso le cayó encima demasiado fuerte. Batman lo sabe. El Guasón también lo sabe. Como en toda serie negra los antagonistas – gansters, asesinos, tahúres de toda clase, mujeres de piernas interminables – saben mas que el protagonista, y esto responde a un claro desequilibrio de fuerzas: el detective siempre encuentra mas de lo que busca o en todo caso a medida que avanza en sus pesquisas todo adquiere una suerte de efecto de cajas chinas, hasta que la última le explota en la cara. Nada es para siempre y nada es lo que parece ser.

No hay moralidad intachable ni ética que a priori no termine sucia. Si bien el problema filosófico que desata Jekill en la soledad de su laboratorio parte de él mismo, crítica a una época, el hecho que un film animado se apropie de esta idea es extraordinario, tornando al contenido oscuro y denso.

"Tonto fofo, ni sabe que lo uso como tiempo compartido..."

(El Guasón. El Regreso del Guasón)

Oscuro. La idea del desdoblamiento de personalidades, dos seres que actúan independientemente dentro del mismo cuerpo, sometiéndose por voluntad propia – Jekill y Hyde – o por una voluntad que los posee – como Harry Ángel en esa mezcla de filme noir con elementos religiosos que es CORAZON SATANICO de Parker: víctimas devenidas en marionetas. Los villanos siempre se muestran tal como son y son los héroes los que deben mantener una doble vida: Clark Kent/periodista, Peter Parker/fotógrafo/sobrino ejemplar, Wayne/filántropo/empresario, McGinnis/novio/hijo. Como en la novela de Stevenson, lo que se oculta adquiere una categoría terrible para quién lo lleva. Un ejemplo de esto: en The Dark Night Returns, el cómic book de Miller, se plantea un futuro donde los superhéroes han sido obligados a develar sus identidades, y por las páginas se pasea Clark Kent/Supermán sirviendo como títere de los políticos de turno. Pero como ya sabemos: todo poder conlleva una gran responsabilidad. Grande y trágica. Algo denso.

Denso. Algo pesado, que tiende a aplastar a sus personajes. Nuevamente los claroscuros del film noir. Raymond Chandler confesaba odiar el asesinato, porque era el extremo final de la crueldad, y en sus novelas se dan a combatir el mal con una resistencia invencible. Así el personaje de Mitchum/Marlowe en la última escena de ADIOS MUÑECA (DICK RICHARDS; 1975) cruza la calle con los únicos dólares ganados para ofrecerlos al niño que perdió a su padre, mostrando la misma piedad que McGinnis con la víctima del Guasón. Batman tiene un código – común al resto de los superhéroes, al menos de la mayoría – donde el asesinato no es parte del castigo. Una cosa es romperle los huesos al rufián, otra muy distinta es matar a sangre fría. McGinnis, como el "viejo" deben enfrentar la crueldad que desata un asesinato, léase esto como posible dualidad: el asesinato físico y concreto y el asesinato interior de un ser humano. Después de todo, como los detectives del film noir, Batman, en cada caso, asesina parte de su humanidad entregándose a esa oscura y densa vorágine que es combatir el crimen. Y eso los devora.

Los diálogos, ajustados, irónicos, siempre precisos, otra característica de la novela/cine negro. Lo preciso concierne al grado de importancia de lo que debe informarse. Una imagen vale mil palabras, eso hace al cine, y una frase eficaz vale mil palabras, eso hace a la literatura. La secuencia con la que abre el film es una persecución donde se presenta a la banda de antagonistas a pleno. Para, una vez terminada la persecución y media Ciudad Gótica sacudida por el joven Batman, rematar con una frase del tipo: esto me lo descontarán de mi paga. Entonces, música, títulos. Precisión.

McGinnis enfrenta al "viejo" para poder desatar el pasado que lo une al Guasón. Allí es donde triunfa la síntesis narrativa: allí esta el film noir para poner el marco policial al enigma a resolver, y el hecho fantástico de la transformación. Hay sufrimiento. Hay dolor. Toda transformación implica dolor. Hyde es una bestia. El guasón es un monstruo. El "viejo" quiere utilizar la lógica moral del abogado Utterson de la obra de Stevenson, una lógica implacable. Demasiado. El nuevo Batman sabe que son mas eficaces las técnicas de un Spade, un Marlowe, y Ciudad Gótica puede ser otra Poisonville como en Cosecha Roja de Hammett. Cuando decide romper las reglas del viejo, de la tipología del héroe, es cuando encuentra la dimensión necesaria del héroe al que debe encarnar. La figura del héroe en crisis, eso es lo bueno.

Esa es una de las características que le da al personaje de Kane una vigencia inusual. El desdoblamiento continuo de la figura del héroe. La figura clásica es puesta en conflicto a través de la explosión y exploración de las pasiones del protagonista. A través de las confusas relaciones que establece con su entorno y sus semejantes. El concepto de justicia es discutido en las calles. Batman es un justiciero urbano. El sufrimiento de Wayne es aquello con lo que el espectador se identifica, lo humaniza. Batman no es un alienígena con superpoderes, sino un tipo con problemas, bastantes, que exorciza sus demonios combatiendo el crimen, la corrupción. Causa temor porque es implacable, pero su interior es un abismo. McGinnis es igual. Como el pupilo que cumple con los pasos del entrenamiento y la iniciación, para dar la talla de su maestro. La relación es eléctrica, y esto enriquece la trama, el conflicto. Algo que esta latente y por explotar.

No se evaden los lugares comunes, esta vez con diseños futuristas: Baticueva, Batimóvil, mansión oscura, etc. Se juega con los tópicos: héroes atormentados, villanos paranoicos, pero se logra sintetizar un sentido trágico que sobrevive a la acción: como dos caras de una misma moneda. En el héroe convive la misma fuerza motora que en el villano, uno es producto del otro. Los moviliza lo mismo: la obsesión. El uso de la violencia solo desata dolor. Categoría necesaria para que el héroe adquiera su talla.

Al cine de animación no le hace falta probar nada. Puede ser tan adulto como cualquier filme de autor. Ejemplos mas que elocuentes son los anime japoneses como AKIRA de Katsuhiro Otomo, del que el filme de Curt Geda y el anterior de la dupla Radomsky/Timm muestra una abierta admiración, al utilizar como base algo que se toma por ideal. Las semejanzas se muestran en el tratamiento de las persecuciones, las escenas de acción y de transformaciones, si Tetsuo sufre, Tim Drake no padece menos, y si Kaneda tiene un deber "superior" para con su amigo, McGinnis hace lo suyo para con el "viejo". Hay una razón superior, siempre, a la que los protagonistas se deben, mas o menos explícitas, y esa explicación no es lo que importa.

Entre otros ejemplos, la obra Ralph Bashki como TIGRA HIELO Y FUEGO, hasta algunos de los cartoons de Cartoon Network: Coraje el Perro cobarde, El Laboratorio de Dexter, dan cuenta de una solidez narrativa que excede los límites de una mera producción de entretenimiento. Hay un cuidado por el detalle que, una vez mas, oculta una intención. Hay un procedimiento narrativo que articula los mecanismos necesarios para contar una historia que no esté exenta de crítica o de reflexión, ya sea esta sobre el género abordado (comedia, ciencia ficción, policial), o sobre temas mas trascendentales, como la muerte, la violencia, o el mito del héroe.

BATMAN DEL FUTURO: EL REGRESO DEL GUASON es una muestra de la eficacia de narrar sin descuidar los orígenes mismos de los personajes, allí están, y para bien, las huellas de Bob Kane y Frank Miller, entre otros, traducidos aquí en impacto visual y narrativo. Un guión muy ajustado que no se detiene en redundancias y siempre avanza hacia la resolución del enigma planteado. Explotando la potencialidad dramática de las situaciones, sin mezquinar acción en detrimento del suspenso, ni del dramatismo que requieren ciertas escenas, que destacan por su tensión y crudeza. Cuidando los diálogos como los elementos propios del lenguaje cinematográfico que funcionan en la construcción de esta aventura animada. El montaje clásico y fluido en fina sintonía con la utilización de la banda sonora, destacando los puntos de acción, remarcando el tono trágico donde hace falta. El dibujo, como hemos dicho, de trazo limpio y claro, donde prevalecen las líneas rectas que terminan como los rascacielos atemporales de esa ciudad mítica que es Ciudad Gótica. Es una lástima que las copias que circulan estén dobladas al castellano perdiendo el talento de las voces originales, como la de Mark Hamill (Guasón), Kevin Conroy (Batman), Dean Stockwell (Price) o Terry Garr (Harriet).

Batman es un héroe con categoría indiscutible y es bueno saber que sigue allí, elegante, tortuoso, vistiendo capa o vestido de futuro.

 

BATMAN DEL FUTURO: EL REGRESO DEL GUASON (BATMAN OF THE FUTURE: RETURN OF THE JOKER, EEUU, 2000). Dirección: Curt Geda. Guión: Paul Dini. Historia: Paul Dini, Glen Muraki y Bruce Timm. Producida: Alan Burnett, Paul Dini, Bruce Timm y Glen Murakami. Música: Kristopher Carter. Director de Animación: Toshikito Masuda. Edición: Joe Gol. Intérpretes: Will Friedle, Kevin Conroy, Mark Hamill, Dean Stockwell, Terry Garr. Duración: 71 minutos.

 

Nota del autor. Tanto BATMAN DEL FUTURO: EL REGRESO DEL GUASON como BATMAN: LA MASCARA DEL FANTASMA no pasaron por los cines locales. Ambos filmes y varios episodios de la Serie animada están disponibles directamente en vídeo, baste con buscar con atención en las bateas tituladas "infantiles".