---------------------Abajo los archivos. Por Fabián Golyñsky.

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15 pulgadas, por Paulo Politti.

 

Bueno amigos, que difícil tarea que me encomendaron, hablar de un tema sumamente técnico en una publicación literaria. Les aseguro, tarea bastante abrumadora, aunque no deja de tener algo de desafío. Vamos a intentar hacerlo de la manera más bohemia posible.

Cuando era un temprano adolescente, tuve mi primera computadora, y mi viejo, ignorante absoluto del tema, me hizo una pregunta que aunque en su momento me hizo gracia, no dejo de plantearme filosóficamente el cambio que generacional que se estaba gestando. El miró el aparatito negro con teclitas de goma, la mitad del tamaño de lo que hoy en da es un teclado común y corriente (una ZX Spectrum, en realidad era una CZ 2000, que era el modelo de la Spectrum made in Argentina, potencia!!) y me preguntó ¿Así que eso es una computadora, a ver, preguntale quién fue San Martín?. Claro, él que había mamado desde purrete en el cine que las computadoras eran supermáquinas que lo sabían todo, que iba a saber de bancos de datos, programación y todas esas huevadas.

Años más tarde, unos diez diría yo, apareció la Interneta, cosae Mandinga, ahí si que estaba todo, así si que se le podía preguntar a alguien quién era San Martín, cuantos huevos pone una yarará por año o como cocinar con pomelo, pasas de uva e hígado de pato; el tema, era como catzo preguntarlo. Como toda comunidad anárquica semi-organizada, había gente para todo, gente que quería hacer plata, gente que lo logró, gente que no, y gente copada, que le gustaba compartir lo que a ellos le gustaba con todos los demás.

 

 

Y acá es donde empieza nuestro baile...

Corría el año 1987 y a unos capos de del Instituto Fraunhofer descubrieron que gran parte de los sonidos que se transmitían por medio de las grabaciones eran inaudibles para el oído humano, bueno, esto era sabido casi desde los tiempos de Newton, pero hete aquí que a estos cráneos se les ocurrió sacar toda esa mugre de en medio de un archivo puro de audio, y generar lo que comúnmente se llama "compresión con pérdida". O sea, yo saco cosas del medio, pero vos no te vas a dar cuenta de eso, aunque hay puristas que dicen que un oído bien entrenado puede avivarse de esas faltas. A mi, que soy medio sordo o medio bruto, la verdad que no me afecta, pero dejemos de divagar, el tema es que los muchachos estos, inventaron, lo que unos años después todos conocimos como MP3.

¿Por qué MP3?, MP3 es una sigla que significa MPEG Layer 3, básicamente, agregaron una capa más a un sistema de compresión para video (MPEG2, sistema que usa el DVD) que se basaba en el mismo principio, que a su vez, se basó en la técnica de compresión de los archivos de imágenes JPEG, para que vean que nadie inventa nada.

A que viene todo esto, muy simple, al lograr achicar considerablemente el tamaño de un archivo de audio (con una compresión de 128 bits, que es una excelente calidad, se logra reducir un archivo a 14 veces su tamaño), ya se podía empezar a hablar de mandarte una canción completa a través de los modestos módems que andaban dando vueltas por ahí.

De este pequeño gran paso a lo que siguió, sólo meses, una idea genial, junto todos mis MP3, los meto en un directorio, y le digo a un programejo donde están, él, se encarga del resto, ¿y que es el resto? Que otros usuarios se enteren de lo que yo comparto y que yo sepa lo que los demás tienen. El nombre, Napster. Vade Retro Satanas, las ordas de la sagrada inquisición musical encabezadas por Metallica y Dr. Dre (¿quién?) se encargarán de que te revuelvas entre tus propias tripas. Y si, como dice un amigo, en la cancha se ven los pingos, de las discográficas, te lo acepto, pero de un grupo que básicamente le cantó a la rebeldía, que se jactaba de que ellos mismos promocionaban sus grabaciones piratas, fue el primero en alzar la voz. Y bueno, el sueño duró un par de añitos hasta que los buchones mayores del Heavy Metal saltaron como maricones para que cerraran Napster.

Y sí, lo lograron, pero eso fue sólo el inicio, a Napster le siguió Audiogalaxy con la misma filosofía, compartir archivos de música, al tiempo también se la agarraron con Audiogalaxy, pero ya era tarde, señores, la revolución estaba en marcha...

Hoy en día a estos señores les han metido un gran palo enjabonado en las partes blandas, ya que aprovechando la comunidad se mandaron con dos premisas que hacen que esto ya sea una avalancha imparable, la primera, los programas de intercambio no se dedican exclusivamente al intercambio de audio, si no que uno puede intercambiar lo que se le venga en gana, y la segunda, hacer que el código escrito de estos sistemas de intercambio de archivo sea "Open Source", o en cristiano, "Código Abierto". Esto significa que el código del programa sea público, y que cualquiera que tenga ganas y unas dotes mínimas de programación se pueda hacer su propio intercambiador de archivos.

 

Ahora.

El mercado actual está liderado por tres de estos monstruos, Kazaa, E-Donkey (más conocido como el burro) y el más jovencito Bit Torrent.

En que radica la diferencia de cada uno, básicamente, la dificultad de su uso. El más fácil, y a su vez más difundido, Kazaa, es ahora, el más atacado. Se instala, se le dice que directorios compartimos y listo, a intercambiar. El gran problema es que en este sistema hay muchos "infiltrados" que se dedican a dejar lo que en la jerga se conoce como fakes. Un fake, básicamente un cazabobos, ¿cómo se manifiestan?, muy simple, me bajo lo que parece ser el último disco de, por poner un ejemplo, Madonna, y en realidad son los grandes éxitos de Los Caú, o peor, es un par de temas de Madonna pero con un gil en el medio diciendo "Te bajaste un tema con derechos, pagaras por el resto de tus días tu maldad".

Con E-Donkey la cosa cambia, ya que la comunidad de intercambio es bastante más cerrada y cuidadosa, y en cuanto alguien publica un fake, saltan miles de usuarios avisándonos de la trampa, y si uno es precavido puede evitarlo.

El burro y su hermano el Emule (la mula, para los amigos) es quizás el más potente de todos, pero requiere de un poco más de paciencia y configuración. Últimamente las compañías telefónicas se empezaron a sentir molestas por la cantidad de trafico generado por nuestro amigo y le han hecho un pequeño boicot, metiendo ruido en los puertos por donde este programa intercambia los archivos (data técnica que no viene al caso, pero que jode bastante), aún así, se lo puede usar todavía. Hay varios sites que se encargan de recopilar ELinks, o sea, enlaces que le dicen a la mula que es lo que hay para bajar.

 

Acá van un par de direcciones para que vayan viendo:

www.sharereactor.com

Página de origen alemán muy bien mantenido, con actualizaciones diarias, mucho cine, series de TV y juegos.

www.spanishare.com

Sitio español donde conseguimos muchísimas cosas en nuestro idioma materno, el único problema de este sitio es que la mayoría de las películas están dobladas al español, pero por otra parte también se consiguen juegos y libros en el mismo idioma.

www.eliteclasica.com

Este es una gloria para los amantes de la música clásica, gente con mucha onda que deja grabaciones de muchísima calidad de música clásica. Cosas raras y no tanto pero con una comunidad genial y muy especializada en el tema.

 

Bit Torrent.

Por último, el más pequeño, el Bit Torrent, con una filosofía ligeramente distinta: acá lo que uno comparte son archivos puntuales, un poco más difícil de usar si se quiere compartir masivamente, pero en velocidad, insuperable. La comunidad de Bit torrent crece día a día y ya se está masificando tanto como los otros dos. Basta con instalar el programita, que no tiene a simple vista nada para configurar, bajarse un archivo de extensión ".torrent " de alguna página dedicada al intercambio, ejecutarlo y solito comienza a bajar el archivo que tanto deseamos.

El sitio más conocido para intercambio de torrents es www.suprnova.org que cada veinte minutos se actualiza con nuevos archivos, es increíble las cosas que aparecen día a día, ayer casualmente conseguí la versión original de The Tingler, gloriosa película de terror del genio de las promociones William Castle. Así que como verán, no todo es Matrix o El Señor de Los Anillos en esta comunidad de buena gente. En este sistema, los fakes son inexistentes, ya que al venir de una fuente más o menos segura no hay todavía manos extrañas metiendo ruido en el mismo.

Bueno, hasta acá una pequeña introducción de lo que es el futuro fin de los derechos de autor, lamento haber sido un poco técnico en ciertas descripciones, pero de otra manera no se me ocurrió mostrarles el asunto. Espero que nos encontremos alguna vez intercambiando joyas raras e inconseguibles por estos medios, que al fin y al cabo, si se les busca la vuelta, son más útiles que dañinos, y no veo que la civilización haya sufrido merma por que una par de buitres ganen menos plata en este mundo tan justo y bonito que nos ha tocado vivir.