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| ---------------------15 pulgadas. Por Paulo Politti. | |||||||||
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Notas
relacionadas:
Hoy recibo un mail extraño. El señor Mabuse, seguramente engañado por alguien, supone que puedo concatenar palabras en forma coherente y me propone que escriba algunas acerca del cine en la computadora, las tecnologías divx, codecs de audio, codecs de video y demás yerbas. Por supuesto le digo que si, es increíblemente difícil negarse al pedido de dicho señor. Pero inmediatamente me entra el pánico, como hago para escribir algo coherente sobre semejante tema? Para inspirarme, agarro una Cosmopolitan que alguien dejo olvidada en mi casa y rehago el test que, supongo, ese alguien ya ha hecho. Me sale que soy una chica con alta autoestima y otras barbaridades por el estilo. Excepto por el detalle de que no soy una chica, tomo esto como un buen signo, no me queda otra que sentar el culo y abrir el procesador de textos.
En 1998 me encontré, por primera vez, enfrascado en una charla técnica con Memo, un amigo que se dedica a ese asunto turbio de editar videos ajenos. El tema era la necesidad de meter 90 minutos de video, de calidad VHS o superior, en un CD grabable común y corriente. Un problema complejo: recién comenzaban a hacerse conocidos los dvds y reducir cuatro veces el tamaño de esos discos tan novedosos a un cd sonaba como una locura equiparable a una novela de Flash Gordon. Pero, como siempre ocurre en el mundo loco de la tecnología, un grupo de gente ya había reparado en el tema y para septiembre de 1999 lanzo a las pistas la tecnología Divx. A partir de esa fecha, este formato de compresión de video se fue convirtiendo tanto en auxiliar indispensable de quienes disfrutan de ver una película sin pagar la entrada de cine correspondiente, como en Némesis de las productoras y distribuidoras de dichas películas.
Especificaciones técnicas.
Las palabras “especificaciones técnicas” son tan de
manual, pero siempre queda bien ponerlas cuando se trata de explicar que
es lo que hace falta para hacer funcionar algo.
Los formatos más conocidos o utilizados son los siguientes: XVid: Otro formato que esta alcanzando popularidad (¡Dios! ¿Es que no puedo parar de escribir tan cronista de Mecánica Popular?). El mismo, a diferencia del Divx, se mantiene bajo los estándares del OpenSource, es decir, cualquier programador tiene acceso al código fuente y puede modificarlo a voluntad. El conocimiento es para el mundo y no para unos pocos, reza la filosofía de este movimiento. Y es una filosofía simpática. Todos estos codecs se basan en el formato Mpeg4. Es decir, implementan, de diferente manera, un método de almacenamiento de audio y video. El Mpeg4 es una mejora de los formatos Mpeg1 y Mpeg2 (Estos se usan en DVD. Utiliza, básicamente, el mismo algoritmo de compresión, pero en forma mas eficiente. Por ejemplo, la diferencia mas sustancial, es que divide a las imágenes a guardar en diversas capas, así mantiene una capa de fondo de la imagen e imágenes de planos mas cercanos. De esta manera, cuando en una imagen posterior el fondo se mantiene igual, pero cambia una imagen de un plano superior, solamente tiene que guardar esta información y no la de toda la imagen. Esto se hace un poco mas claro con el siguiente grafico: Mpeg1, Mpeg2 (DVD)
Mpeg4 (Divx)
Ahora
bien, como distinguir que codec usa cada archivo, ya que todos son archivos
.avi! Esto es virtualmente imposible a simple vista. No hay forma de saberlo,
a no ser que se entienda como esta escrito en formato digital. La manera
mas practica es abrirlo en un reproductor y buscar las propiedades del
mismo. Allí podremos ver que codec utiliza el archivo, si esta
instalado en nuestro sistema (si no es así, no podremos verlo),
el codec de sonido (usualmente MPeg-3) y el tamaño de video en
pantalla.
¿Y de donde se sacan las películas? Los
caminos son varios. Se puede recurrir a un amigo con parche en el ojo,
que tanto abundan en estas pampas. Si se es un feliz poseedor de una cuenta
de alta velocidad de Internet, se pueden utilizar algunos de los programas
de intercambio de archivos más conocidos (mas adelante les facilitamos
las páginas de donde bajar estas bellezas de programas. El capitán
Blood vive, paradójicamente, en nuestra sangre). Pero si se es el feliz usuario de una conexión de ancha banda de Internet, las opciones se multiplican, gracias a la magia de la red. En los últimos años los programas de conexión peer to peer (de par a par) se multiplicaron como frutillas de coronda en una buena primavera. Estos programas convierten en realidad (virtual) a la más básica teoría marxista: Lo que es mío es de todos, y lo que es de todos, es mío, ya que permiten a todos los usuarios de la misma red acceder a los archivos que comparto y a su vez, me permite a mi acceder a los archivos que las demás personas desean compartir. Básicamente, todos estos programemos (¿notaron que tiendo a repetir la palabra “programas” cada dos por tres? Se me esta haciendo difícil encontrar ya sinónimos) cumplen con estos requisitos. A continuación, los artistas. Algunos de los programas de intercambio más conocidos explotados en sus mínimos detalles para deleite de sus ojos, tan hermosos, que leen esto ahora. Kazaa
(http://www.kazaa.com)
Uno de los mas populares hoy día, es de los mas veloces a la hora
de descargar grandes archivos. La instalación es muy sencilla,
e incluye en el mismo programa un reproductor de audio/video que permite
ver mientras se están bajando las peliculillas. Sus principales
desventajas son: Si tu paranoia galopante te impide moralmente instalar programas que monitoreen las páginas porno que visitas, te damos una solución: www.kazaalite.net Aquí encontraras el mismo programa sin estos agentes encubiertos del postmodernismo digital. E-mule,
E-donkey (http://www.emule-project.net/)
: Ambos programas utilizan la misma red de comunicaciones. Si bien resultan
algo lentos en el download (o por ahí soy yo, que los configure
para el carajo), vale la pena la espera. ¡Aquí se puede encontrar
de todo! Soulseek: (http://www.slsknet.org ) Muy chiquito y cariñoso, este programa de intercambio ocupa poco espacio en disco, tiene una interfaz simple y amena, y es muy sencillo de instalar, configurar y usar. Lamentablemente a veces cuesta conectarse. De hecho, yo lo instale para poder comentarlo y aun no pude bajar nada con el mismo. Se que otros tienen mejor suerte, pero lamentablemente no es mi caso. WinMX (http://www.winmx.com) Un gran programa. Tiene múltiples opciones de búsqueda, que permiten seleccionar no solo el tipo de archivos que se desean buscar, sino la calidad (en la sección de mp3), por artista, por tipo de archivos, etcétera, etcétera. Si bien con este programa no se encuentran tantas películas (sus usuarios se inclinan más por el intercambio musical), es una gran opción a tener en cuenta, ya que ocupa muy poco espacio y administra muy bien el bando de ancha del que dispone. Otros clientes: Y aquí les dejo toda una lista de otros programas para que prueben ustedes y encuentren el que más les gusta. Limewire
( http://www.limewire.com
)
Salvo los últimos dos programas, el resto incluyen spyware. Y que
es esto, me dirán. En pocas palabras, son pequeños programas
que se instalan junto a lo que estamos bajando, y que informan algunos,
varios o todos de nuestros movimientos en internet. Esto puede no molestarles,
o resultarles insoportable. Depende de, como ya lo he dicho, el handicap
de paranoia de cada uno.
Al
utilizar estos programas de intercambio, se da esa cuestión extraña
que es el gusto de las personas. A mi particularmente no me sacan del
emule para encontrar películas, o del kazaalite para encontrar
canciones. Creo que no solo es una recomendación decir que los
prueben a todos, sino algo que se da naturalmente, ya que a veces no se
encuentra lo que uno busca en el programa que se usa y se empiezan a probar
nuevas opciones, hasta que, finalmente, se da con ese archivo tan esquivo
y que tanto deseamos ver.
Pirateadas. A
ver, que levante la mano aquel al que le guste trabajar gratis. Pocos,
¿no? Bueno, eso es lo que dicen las compañías que
se dedican a hacer películas. “Nos están robando,
no pagan por lo que nosotros hicimos”. ¿Es tan así?
A veces, algunas de esas escasas noches en las que la conciencia me ataca
sin cuartel, pienso “loco, que mal que esta esto! Estoy viendo esta
película y el pobre tipo que la hizo, que invirtió tiempo,
sudor, dinero, noches sin dormir no va a ver una rupia mía por
todo su trabajo”. Por otro lado, pienso, todo el sudor de ese tipo
(sea que haya hecho el mas delicado film intimista o el mas espectacular
acontecimiento cinematográfico, valoro su esfuerzo y creo que merece
su recompensa), va a parar realmente para esta o estas personas? “El
tema de internet y los derechos de autor no me afecta. Como músico,
a mi me encantaría que mi música pueda llegar a Corea por
internet. Y gratis. Y por otro lado me gustaría vender mis discos
a la salida de mis shows. Sin entender con mucha profundidad el asunto,
no creo que una cosa sea incompatible con la otra. Creo que el ultimo
disco de Calamaro lo mando por internet para el que se lo quiera bajar.
Y si es así es alucinante. Porque eso no te complica en lo real
de vivir de la música. Porque una cosa es bajarse un tema de internet
y otra verte en vivo. Lo que pasa es que el que esta acostumbrado a vender
tres mil millones de discos, ese si la va a sufrir, o la discográfica
que lo mueva, pero yo no, yo prefiero meter todo en internet y vender
100 discos a la salida de un show. Y uno se planta frente a esos que si
les afectaría y lo que viene es ¿para que mas? ¿para
que tanto? Para un poco, loco, no se puede gastar eso en una vida. Ahí
viene el quilombo. El poder, las ganas de más y más. Y no,
a las multinacionales no les conviene, pero…” Esto que voy a decir a continuación es solamente un gusto personal: a mi me gusta ir al cine. La experiencia cinematográfica la siento casi un ritual social (ahora que lo pienso, cuando era chico me acuerdo que mi madre me vestía especialmente para ir al cine, luego lo hice yo solo. Hoy día no me importa ir en bermudas y remera rota.), en algún punto perdido gracias a los complejos como Village o Hoyts. Sin embargo, y recurro a la mas vil de las frases hechas, la magia del cine sigue estando y existen películas que prefiero ver en la soledad de la sala que en la soledad de mi cuarto. Pero los distribuidores de películas (esos malditos comerciantes!) se empeñan en no estrenar películas que me interesa ver. Para eso, recurro al intercambio. El parque Rivadavia global. Ahí puedo encontrar fácilmente desde los cortos de Javier Fesser hasta la más oscura película coreana de artes marciales. Películas que, de ser posible, vería en un cine, posibilidad coartada por la vena comercial de quienes pretenden hacer una diferencia estrenando películas que solamente unos pocos queremos ver en 35 salas suburbanas. Entonces, que hay del conflicto moral al que hacia alusión desde el principio, se estarán preguntando en este momento al menos 11 personas que pierdan el tiempo aquí conmigo. Pues nada, que pongo en off el botón de conciencia, me doy vuelta y sigo durmiendo placidamente, pues de aquellas películas en las que sus productores se quejan que estoy viendo sin pagar, no estoy verdaderamente perjudicando a nadie (en vez de ganar 130 millones de dólares, ganan 128 merced a la piratería) y en las que nadie se queja, y realmente me molesta ver de gorrón, no tengo otra posibilidad mas que esta para culminar el circulo de vida de su obra. Que llegue a alguien. Links.
Algunos sitios interesantes que se pueden visitar, si a alguien le interesa ahondar en estos temas
www.xvid.org www.nimo.titanesk.com www.sysrec.com
http://animania.com.ar/multimedia/streaming_media_format.php http://www.italiadvd.it/pagweb/mpeg4.htm http://www.puremotion.com/resources/technical/codecsexplained/ http://www.spywareinfo.com/articles/p2p/ http://mywebpages.comcast.net/robotarmy/
Apéndice. Estas palabras se escribieron a lo largo de algunas noches de insomnio. Si verdaderamente quieres reproducir el espíritu que acompaño su desarrollo, te recomiendo, amigo lector, que hagas lo siguiente: 1.-
Apaga todas las luces de tu casa, deja solamente la intermitencia fosfórica
del monitor de tu computadora.
Mabuse papel |
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