---------------------15 pulgadas. Por Paulo Politti.

Archivo:
Guiones
Entrevistas
Cine y literatura.
Columnas
Colaboraciones
Reseñas

Suplementos:
Extrabrut
Dr. Acula

Talleres de guión
Links
Prontuarios

(Bajar en Word)

Notas relacionadas:
Intro y más links.
Abajo los archivos, por Fabian Golyñski.


Hoy recibo un mail extraño. El señor Mabuse, seguramente engañado por alguien, supone que puedo concatenar palabras en forma coherente y me propone que escriba algunas acerca del cine en la computadora, las tecnologías divx, codecs de audio, codecs de video y demás yerbas. Por supuesto le digo que si, es increíblemente difícil negarse al pedido de dicho señor. Pero inmediatamente me entra el pánico, como hago para escribir algo coherente sobre semejante tema? Para inspirarme, agarro una Cosmopolitan que alguien dejo olvidada en mi casa y rehago el test que, supongo, ese alguien ya ha hecho. Me sale que soy una chica con alta autoestima y otras barbaridades por el estilo. Excepto por el detalle de que no soy una chica, tomo esto como un buen signo, no me queda otra que sentar el culo y abrir el procesador de textos.

 


Adentro.

En 1998 me encontré, por primera vez, enfrascado en una charla técnica con Memo, un amigo que se dedica a ese asunto turbio de editar videos ajenos. El tema era la necesidad de meter 90 minutos de video, de calidad VHS o superior, en un CD grabable común y corriente. Un problema complejo: recién comenzaban a hacerse conocidos los dvds y reducir cuatro veces el tamaño de esos discos tan novedosos a un cd sonaba como una locura equiparable a una novela de Flash Gordon. Pero, como siempre ocurre en el mundo loco de la tecnología, un grupo de gente ya había reparado en el tema y para septiembre de 1999 lanzo a las pistas la tecnología Divx. A partir de esa fecha, este formato de compresión de video se fue convirtiendo tanto en auxiliar indispensable de quienes disfrutan de ver una película sin pagar la entrada de cine correspondiente, como en Némesis de las productoras y distribuidoras de dichas películas.


Especificaciones técnicas.

Las palabras “especificaciones técnicas” son tan de manual, pero siempre queda bien ponerlas cuando se trata de explicar que es lo que hace falta para hacer funcionar algo.
Para poder ver una película con la computadora, no hace falta que esta sea el ultimo modelo. Lo mínimo que se necesita para poder ver estas películas en un monitor es lo siguiente:


Un procesador Pentium II de 450 Mhz
64 MB de memoria RAM
Tarjeta de video de 8 MB
Si utilizamos el sistema operativo Windows :
Color de 24-bits como minimo
DirectX 7


Si eres de los felices propietarios de una computadora de la marca de la manzanita, vas a necesitar esto como mínimo:


Un procesador G3 de 400Mhz
Una placa de aceleración de video con soporte para QuickTime (ATI, NVIDIA)
QuickTime 5 o superior
Sistema operativo Mac OS 8.6 o superior
CarbonLib 1.2.6 o superior.


Con tener esto, funciona. Para que la experiencia sea aun más mejor (soy licenciado en sistemas, no nos expresamos bien, no nos gusta leer y vivimos encerrados en nuestros pequeños mundos de monitores, bits y calabozos y dragones. Eso es lo que dicen las leyes del tópico, y no me ando con intenciones de contradecirlas), conviene tener por lo menos una placa de video que tenga salida de TV, con eso no tendrán que ver esa película repleta de efectos especiales, explosiones y desnudos gratuitos en un monitor de 15 pulgadas, sino que van a poder verla en un espectacular televisor a válvula de 17 (o superior).
Las recomendaciones para conseguir una de estas maravillosas placas de video dependen de tantos factores (desde la cantidad de dinero que haya en el bolsillo de cada uno hasta los mas obsesivos detalles técnicos) que no voy a hacer de este el lugar para recomendar ninguna, solamente les diré que revisen bien lo que compran, para que luego no se claven con algo que no les funcione en la computadora que tengan.


Ya sabemos todo el hardware que necesitamos. Ahora solamente nos falta tener los programas necesarios para ver la película. Primero, es necesario un reproductor (si, como la vida misma: todo se inicia con un reproductor). Generalmente los sistemas operativos ya incluyen uno, en el caso de Windows, el más común, tenemos el Windows Media Player. Aunque por lo general, el que viene más recomendado es el BSPlayer, y para ciertos archivos (los que traen el sonido en AC3, por ejemplo), se puede utilizar el VLC.


Pero todavía nos falta algo más. ¡El codec! ¿Y que es un codec? Es algo muy sencillo: la información contenida en una fotografía, una canción o una película es enorme. Se puede tomar toda esta información como está, en archivos inmensos, o comprimirla de forma tal que no se pierda nada, pero se reduzca el tamaño del archivo final. Para eso, aplicando formulas matemáticas, se comprime dicha información en archivos de menor tamaño. Un codec es precisamente el conjunto de esas formulas que permiten COmprimir y DEsComprimir esta información. Cada codec lo hace de una forma distinta, es por eso que una película codificada con el formato WMV no puede ser leída por el codec Divx. Pero los reproductores de video son tan inteligentes que saben que es lo que deben usar para poder visualizar cada archivo.

Los formatos más conocidos o utilizados son los siguientes:

VideoCD: Este codec es muy interesante ya que se puede ver no solo en la computadora, sino también en la mayoría de los reproductores de DVD. Los archivos generados son mas grandes, generalmente una película de unos 100 minutos ocupa dos CDs. Pero, hey! La ves en la tele grande!

Divx: El más popular, tiene muy buena resolución (similar a un DVD). Los más nuevos equipos de DVD comienzan a adoptar este formato.

XVid: Otro formato que esta alcanzando popularidad (¡Dios! ¿Es que no puedo parar de escribir tan cronista de Mecánica Popular?). El mismo, a diferencia del Divx, se mantiene bajo los estándares del OpenSource, es decir, cualquier programador tiene acceso al código fuente y puede modificarlo a voluntad. El conocimiento es para el mundo y no para unos pocos, reza la filosofía de este movimiento. Y es una filosofía simpática.

Todos estos codecs se basan en el formato Mpeg4. Es decir, implementan, de diferente manera, un método de almacenamiento de audio y video. El Mpeg4 es una mejora de los formatos Mpeg1 y Mpeg2 (Estos se usan en DVD. Utiliza, básicamente, el mismo algoritmo de compresión, pero en forma mas eficiente. Por ejemplo, la diferencia mas sustancial, es que divide a las imágenes a guardar en diversas capas, así mantiene una capa de fondo de la imagen e imágenes de planos mas cercanos. De esta manera, cuando en una imagen posterior el fondo se mantiene igual, pero cambia una imagen de un plano superior, solamente tiene que guardar esta información y no la de toda la imagen. Esto se hace un poco mas claro con el siguiente grafico:

Mpeg1, Mpeg2 (DVD)



Mpeg4 (Divx)


Como se ve, la información que guarda el archivo es mucho menor en este caso (no es necesario volver a guardar el cielo, ni la ruta, en cada nueva imagen, ya que es siempre la misma), lo que permite conservar mucho más en menor espacio, y al reducir el tamaño de los archivos, con poca perdida de datos, se puede, por ejemplo, enviar la información mas rápidamente a través de la red. También permite conservar, como ya dijimos, alrededor de dos horas de video de calidad cercana a un dvd en un cd común.

Ahora bien, como distinguir que codec usa cada archivo, ya que todos son archivos .avi! Esto es virtualmente imposible a simple vista. No hay forma de saberlo, a no ser que se entienda como esta escrito en formato digital. La manera mas practica es abrirlo en un reproductor y buscar las propiedades del mismo. Allí podremos ver que codec utiliza el archivo, si esta instalado en nuestro sistema (si no es así, no podremos verlo), el codec de sonido (usualmente MPeg-3) y el tamaño de video en pantalla.

 

¿Y de donde se sacan las películas?

Los caminos son varios. Se puede recurrir a un amigo con parche en el ojo, que tanto abundan en estas pampas. Si se es un feliz poseedor de una cuenta de alta velocidad de Internet, se pueden utilizar algunos de los programas de intercambio de archivos más conocidos (mas adelante les facilitamos las páginas de donde bajar estas bellezas de programas. El capitán Blood vive, paradójicamente, en nuestra sangre).
Los piratas se pueden encontrar en muchos lugares. En internet existen sitios que, incluso, llevan los cds pedidos a domicilio, por una módica suma (módica de verdad, el costo del CD mas el envió a domicilio cuesta menos que una entrada al cine)
El dominical paseo por parque Rivadavia (paseo que nunca hice en mi vida, no por falta de ganas, sino por simple y llana pereza) deparara al buscador obsesivo el encuentro feliz de la mas primitiva forma de comercio. El trueque o canje. En este caso, se canjean bienes por dinero. Dicen los que saben que allí se puede encontrar de todo.

Pero si se es el feliz usuario de una conexión de ancha banda de Internet, las opciones se multiplican, gracias a la magia de la red. En los últimos años los programas de conexión peer to peer (de par a par) se multiplicaron como frutillas de coronda en una buena primavera. Estos programas convierten en realidad (virtual) a la más básica teoría marxista: Lo que es mío es de todos, y lo que es de todos, es mío, ya que permiten a todos los usuarios de la misma red acceder a los archivos que comparto y a su vez, me permite a mi acceder a los archivos que las demás personas desean compartir. Básicamente, todos estos programemos (¿notaron que tiendo a repetir la palabra “programas” cada dos por tres? Se me esta haciendo difícil encontrar ya sinónimos) cumplen con estos requisitos. A continuación, los artistas. Algunos de los programas de intercambio más conocidos explotados en sus mínimos detalles para deleite de sus ojos, tan hermosos, que leen esto ahora.

Kazaa (http://www.kazaa.com) Uno de los mas populares hoy día, es de los mas veloces a la hora de descargar grandes archivos. La instalación es muy sencilla, e incluye en el mismo programa un reproductor de audio/video que permite ver mientras se están bajando las peliculillas. Sus principales desventajas son:
Incluye spyware (pequeños programas que monitorean lo que estamos haciendo en la red)
No se encuentra cualquier película, solamente las mas nuevas y populares (si estas buscando “El profesional”, con Jean Paul Belmondo, no la vas a encontrar aquí. Esto es algo así como el blockbuster del intercambio de archivos).

Si tu paranoia galopante te impide moralmente instalar programas que monitoreen las páginas porno que visitas, te damos una solución: www.kazaalite.net Aquí encontraras el mismo programa sin estos agentes encubiertos del postmodernismo digital.

E-mule, E-donkey (http://www.emule-project.net/) : Ambos programas utilizan la misma red de comunicaciones. Si bien resultan algo lentos en el download (o por ahí soy yo, que los configure para el carajo), vale la pena la espera. ¡Aquí se puede encontrar de todo!
La instalación es algo mas trabajosa que el kazaa, pero tiene algunos “wizards” (simplifican mucho la configuración) que permiten tenerlo corriendo rápidamente. Este sistema tiene algo que puede ser considerado una ventaja y una desventaja: El sistema de puntos. Esto funciona, básicamente, de la siguiente forma: Cuanto mas tiempo estoy compartiendo archivos, menos tiempo voy a esperar para bajar archivos de otros usuarios, ya que gano puntos cada vez que alguien se esta bajando algo de mi computadora. Esto puede hacer que al principio la espera para bajar archivos parezca eterna. No desesperen, con el tiempo la velocidad aumenta.
¿Spyware? No, gracias, recién tire.

Soulseek: (http://www.slsknet.org ) Muy chiquito y cariñoso, este programa de intercambio ocupa poco espacio en disco, tiene una interfaz simple y amena, y es muy sencillo de instalar, configurar y usar. Lamentablemente a veces cuesta conectarse. De hecho, yo lo instale para poder comentarlo y aun no pude bajar nada con el mismo. Se que otros tienen mejor suerte, pero lamentablemente no es mi caso.

WinMX (http://www.winmx.com) Un gran programa. Tiene múltiples opciones de búsqueda, que permiten seleccionar no solo el tipo de archivos que se desean buscar, sino la calidad (en la sección de mp3), por artista, por tipo de archivos, etcétera, etcétera. Si bien con este programa no se encuentran tantas películas (sus usuarios se inclinan más por el intercambio musical), es una gran opción a tener en cuenta, ya que ocupa muy poco espacio y administra muy bien el bando de ancha del que dispone.

Otros clientes:

Y aquí les dejo toda una lista de otros programas para que prueben ustedes y encuentren el que más les gusta.

Limewire ( http://www.limewire.com )
Audiogalaxy (http://www.audiogalaxy.com )
Bearshare ( http://www.bearshare.com )
iMesh (http://www.imesh.com )
Morpheus (http://www.morpheus.com/ )
Grokster (http://www.grokster.com/ - Al escribir esta nota, este sitio estaba caído)
Xolox (http://www.xolox.com/)
Blubster (o Piolet) (http://www.blubster.com/ - http://www.piolet.com/ )
Shareaza (http://www.shareaza.com/ )
Gnucleus (http://www.gnucleus.com/Gnucleus/ )


¡Atención!

Salvo los últimos dos programas, el resto incluyen spyware. Y que es esto, me dirán. En pocas palabras, son pequeños programas que se instalan junto a lo que estamos bajando, y que informan algunos, varios o todos de nuestros movimientos en internet. Esto puede no molestarles, o resultarles insoportable. Depende de, como ya lo he dicho, el handicap de paranoia de cada uno.
Para más datos al respecto, incluí algunos vínculos en la sección “Mareas de información”.

 


Cuestiones de gusto.

Al utilizar estos programas de intercambio, se da esa cuestión extraña que es el gusto de las personas. A mi particularmente no me sacan del emule para encontrar películas, o del kazaalite para encontrar canciones. Creo que no solo es una recomendación decir que los prueben a todos, sino algo que se da naturalmente, ya que a veces no se encuentra lo que uno busca en el programa que se usa y se empiezan a probar nuevas opciones, hasta que, finalmente, se da con ese archivo tan esquivo y que tanto deseamos ver.

 

Pirateadas.

A ver, que levante la mano aquel al que le guste trabajar gratis. Pocos, ¿no? Bueno, eso es lo que dicen las compañías que se dedican a hacer películas. “Nos están robando, no pagan por lo que nosotros hicimos”. ¿Es tan así? A veces, algunas de esas escasas noches en las que la conciencia me ataca sin cuartel, pienso “loco, que mal que esta esto! Estoy viendo esta película y el pobre tipo que la hizo, que invirtió tiempo, sudor, dinero, noches sin dormir no va a ver una rupia mía por todo su trabajo”. Por otro lado, pienso, todo el sudor de ese tipo (sea que haya hecho el mas delicado film intimista o el mas espectacular acontecimiento cinematográfico, valoro su esfuerzo y creo que merece su recompensa), va a parar realmente para esta o estas personas?
En estos últimos años, todo lo que relaciona Internet con algún tipo de arte medio mediático esta sospechado de robo o piratería. Inicialmente sucedió con la música, con el formato mp3 y la circense pelea de un Lars Ullrich desafiante contra sus millones de seguidores que utilizaban el servicio del hoy difunto Napster. Todos sabemos como termino esa pelea: Los seguidores de Metallica siguieron bajando sus canciones por Internet, repudiaron la actitud de Ullrich, sin embargo, los siguen viendo en vivo, y siguen comprando sus discos. ¿Quien perdió en la contienda? Napster, que no existe más. Dudo mucho que las finanzas de los miembros de Metallica varíen significativamente si me bajo una canción de ellos de internet.
Anoto a continuación unos pensamientos que Horacio Fontova hace sobre el tema, publicados en Mabuse papel. Tengo que hacer esto, no solo porque no se pensar solo, sino porque Fontova piensa como yo, pero lo dice mejor:

“El tema de internet y los derechos de autor no me afecta. Como músico, a mi me encantaría que mi música pueda llegar a Corea por internet. Y gratis. Y por otro lado me gustaría vender mis discos a la salida de mis shows. Sin entender con mucha profundidad el asunto, no creo que una cosa sea incompatible con la otra. Creo que el ultimo disco de Calamaro lo mando por internet para el que se lo quiera bajar. Y si es así es alucinante. Porque eso no te complica en lo real de vivir de la música. Porque una cosa es bajarse un tema de internet y otra verte en vivo. Lo que pasa es que el que esta acostumbrado a vender tres mil millones de discos, ese si la va a sufrir, o la discográfica que lo mueva, pero yo no, yo prefiero meter todo en internet y vender 100 discos a la salida de un show. Y uno se planta frente a esos que si les afectaría y lo que viene es ¿para que mas? ¿para que tanto? Para un poco, loco, no se puede gastar eso en una vida. Ahí viene el quilombo. El poder, las ganas de más y más. Y no, a las multinacionales no les conviene, pero…”

Me pongo del lado de Fontova (¿Le molestara que le digan Fontova? ¿Preferirá que le digan Horacio?). De hecho, inmediatamente después de leer este párrafo, corrí a bajarme “Pelotas de ping pong”, tema que hiciera las delicias en mi cada vez más lejana pubertad.

Esto que voy a decir a continuación es solamente un gusto personal: a mi me gusta ir al cine. La experiencia cinematográfica la siento casi un ritual social (ahora que lo pienso, cuando era chico me acuerdo que mi madre me vestía especialmente para ir al cine, luego lo hice yo solo. Hoy día no me importa ir en bermudas y remera rota.), en algún punto perdido gracias a los complejos como Village o Hoyts. Sin embargo, y recurro a la mas vil de las frases hechas, la magia del cine sigue estando y existen películas que prefiero ver en la soledad de la sala que en la soledad de mi cuarto. Pero los distribuidores de películas (esos malditos comerciantes!) se empeñan en no estrenar películas que me interesa ver. Para eso, recurro al intercambio. El parque Rivadavia global. Ahí puedo encontrar fácilmente desde los cortos de Javier Fesser hasta la más oscura película coreana de artes marciales. Películas que, de ser posible, vería en un cine, posibilidad coartada por la vena comercial de quienes pretenden hacer una diferencia estrenando películas que solamente unos pocos queremos ver en 35 salas suburbanas.

Entonces, que hay del conflicto moral al que hacia alusión desde el principio, se estarán preguntando en este momento al menos 11 personas que pierdan el tiempo aquí conmigo. Pues nada, que pongo en off el botón de conciencia, me doy vuelta y sigo durmiendo placidamente, pues de aquellas películas en las que sus productores se quejan que estoy viendo sin pagar, no estoy verdaderamente perjudicando a nadie (en vez de ganar 130 millones de dólares, ganan 128 merced a la piratería) y en las que nadie se queja, y realmente me molesta ver de gorrón, no tengo otra posibilidad mas que esta para culminar el circulo de vida de su obra. Que llegue a alguien.

Links.

Algunos sitios interesantes que se pueden visitar, si a alguien le interesa ahondar en estos temas


www.divx.com
La casa del divx. Aquí se puede bajar el codec que permite ver películas Divx. Junto al mismo, viene un reproductor bastante simple.

www.xvid.org
Hogar del codec Xvid. Aquí no se encuentra el codec compilado, sino el código fuente y mucha información técnica. Para poder bajar el codec, recomiendo que vayan a….

www.nimo.titanesk.com
Estos señores agarraron y metieron los codecs mas usados en un solo programa. Descargando este programa, no vas a tener más problemas para ver un video en tu computadora.

www.sysrec.com
Un corsario amigo. Tiene un interesante catalogo, no solo de películas, sino también de música y software. Dude mucho antes de agregar este vínculo, por las cuestiones publicitarias, legales y demás. Finalmente, me decidí a ponerlo para que vean como funcionan estos Amazon del subdesarrollo.

http://animania.com.ar/multimedia/streaming_media_format.php
Una pagina con definiciones tecnológicas de formatos de audio y video digital.

http://www.italiadvd.it/pagweb/mpeg4.htm
En esta página hay una nota muy interesante acerca de la implementación divx. (En italiano)

http://www.puremotion.com/resources/technical/codecsexplained/
Otra pagina con explicaciones fundamentales acerca de los codecs, esos demonios.

http://www.spywareinfo.com/articles/p2p/
Listado de programas de intercambio de archivos de acuerdo a su peligrosidad. Tenerla en cuenta antes de elegir su sistema de intercambio!

http://mywebpages.comcast.net/robotarmy/
Información detallada acerca de los programas adicionales (spyware) que instala cada aplicación de intercambio de archivos.

 

 

Apéndice.

Estas palabras se escribieron a lo largo de algunas noches de insomnio. Si verdaderamente quieres reproducir el espíritu que acompaño su desarrollo, te recomiendo, amigo lector, que hagas lo siguiente:

1.- Apaga todas las luces de tu casa, deja solamente la intermitencia fosfórica del monitor de tu computadora.
2.- Bebe mucho café, cortado con un generoso chorro de fernet (Branca, no le pongas esos venenos llamados ‘Capri’, ‘Forte’ y demás marcas paganas.)
3.- Reproduce en tu combinado una selección de música de Van Halen, Kraftwerk, AC/DC, The Turtles y Dread Zeppelín, cortadas con un golpe de Salvatore Adamo (¡a tocarse el izquierdo!) y Engelbert Humperdick.
4.- Déjate llevar y flota.


Algunas lecturas que me ayudaron en el arduo proceso de escribir esta futilidad:

Mabuse papel
www.mabuse.com.ar
Revistas Users varias (en especial, el numero 130)
“L’isola del tesoro”, de Robert Louis Stevenson
“No Logo”, de Naomi Klein